Né en 1953, je suis le fondateur des Défenseurs de la Terre le 10 octobre 2007.
Nous essayons de proposer une alternative au Nouvel Ordre Mondial et une nouvelle vision de la vie.
Nous considérons que l'Humanité doit vivre en harmonie avec toutes les formes de vie et abolir le néolibéralisme pour préserver la vie humaine et poursuivre l'aventure Earthlians.
Nous considérons que nous ne sommes pas seuls et que nous recevrons un ultimatum dans peu de temps./
Born in 1953,I am the founder of the Defenders of the Earth in October 10 ,2007.
We try to proposed an alternative of the New World Order and a new vision of life.
We consider that the Humanity must live in harmony with all forms of life and abolish the neoliberalism for preserve the human life and continue the Earthlians adventure.
We consider that we are not alone and we will receive an ultimatum in few time./
Nacido en 1953, soy el fundador de los Defensores de la Tierra el 10 de octubre de 2007.
Intentamos proponer una alternativa del Nuevo Orden Mundial y una nueva visión de la vida.
Consideramos que la Humanidad debe vivir en armonía con todas las formas de vida y abolir el neoliberalismo para preservar la vida humana y continuar la aventura de los terrestres.
Consideramos que no estamos solos y recibiremos un ultimátum en poco tiempo.
Y sino había nadamásque hacer parasalvar a la humanidad? Siya era demasiadotarde?El australianoinforma de unmuy pesimistaentrevistafamosocientífico australianoFrankFenner. Para él, hemos sellado el destinode la humanidad: en menosde 100 años, las sociedades humanas serán más…
Enuna entrevista con eldiario nacionalThe Australian,FrankFenner, profesor eméritode microbiología enla UniversidadNacional de Australia, predijo la caídade la humanidaden los próximos 100años.
Esto podríaconducir a lasonrisasiniestra, pero el científicotieneuna impresionante carrera95 años: Miembro de la AcademiaAustraliana de Cienciasy la Real Sociedad, su trabajo ha sido reconocido connumerosospremios y es elautor decientostextos científicos. Estaba particularmenteimplicado enla desaparición delvirus responsable dela viruela yde la lucha contrala sobrepoblación deconejos enAustraliaa través dela introducciónvoluntaria delvirus de la mixomatosisen los años 50.
Oficialmentese retiródesde hace décadas, el renombrado científicocontinúa suinvestigación y escritura, moviendo diariamente alInstitutoJohnCurtinde Medicina de laUniversidad Nacional de Australia, donde fue director de1967 a 1973.
Suprofundo conocimiento de laevolución de las especiesnoha iniciadosu fascinación porla observación de campo. Nivelmoleculara los planetas, Frank Fennerestá interesada entodos los ecosistemas.Comenzó a publicarsus primerosestudios ambientalesen los años 70cuando el impactode las sociedades humanasen el planetase convirtió enun problema.
¿Qué confianza, o al menos interés ensus declaraciones.
« Vamos a desaparecer. Hagamos lo que hagamos ahora , ya es demasiado tarde »
Esta declaración de Frank Fenner es preocupante , sobre todo porque no es una visión de millones de años , pero una predicción para este siglo !
Para Frank Fenner y otros científicos de renombre como Paul Crutzen , premio Nobel de Química , la Tierra ha entrado en una nueva era geológica , el Antropoceno , desde el año 1800 con la revolución industrial y el uso masivo de combustibles fósiles. Esta nueva era geológica éxito el Holoceno comenzó allí diez mil años.
Aunque no de manera oficial en la escala de tiempo geológica , el Antropoceno ha sido aceptada en la terminología científica es cuando los hombres eran capaces de competir con las fuerzas de la naturaleza en la capacidad de alterar el ecosistema de la Tierra.
De hecho , nuestro negocio calentamiento del clima mundial tan importante como los grandes ciclos naturales , y entramos en la sexta extinción masiva de la biodiversidad , con una velocidad probablemente aún más rápido que la escala que conduce , hay 65 millones de años , la extinción de los dinosaurios después de la caída de un asteroide como Eric Lambin , miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos [ 1 ] destaca …
La explosión demográfica , porque « ya hay demasiada gente «
El origen de los desequilibrios mundiales que amenazan la supervivencia misma de la humanidad , Frank Fenner culpa a la explosión demográfica y el « consumo desenfrenado » .
Según la ONU , el número de seres humanos ha superado 7 mil millones en 2011 . Dada la inercia de nuestras sociedades y los responsables políticos sobre la urgencia y la importancia de las medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero , Fenner sigue siendo pesimista : « Vamos a sufrir el mismo destino que la gente de la Isla de Pascua. el cambio climático está empezando . Pero ya podemos ver cambios notables en el clima » .
» Los aborígenes nos han demostrado que sin la ciencia y el dióxido de carbono responsables del calentamiento global , podrían sobrevivir por 40 000 a 50 000 años . Pero el mundo no se puede. Humanidad es probable que tome el mismo camino que muchas especies que hemos visto desaparecer » . , dijo en una entrevista.
» Homo sapiens desaparecerá , tal vez en 100 años », dijo. » Muchos otros animales también . Esta es una situación irreversible. Creo que es demasiado tarde . Trato de no decir demasiado , porque hay personas que tratan de cambiar las cosas . El los esfuerzos de reducción se desaceleró un poco las cosas , pero ya hay demasiada gente [ en la Tierra ] « , añade .
La explosión demográfica y sus consecuencias : la energía bulimia, la humanidad plomo productivista y consumista a su pérdida . Esta observación , tabú , sin embargo , es cada vez más compartida por algunos científicos y cada vez más discutida , pero sofocado por los escépticos sobre el cambio climático y algunas de las personas para creer que la reproducción es una recomendación divina dice Frank Fenner .
Un poco de optimismo antes del hundimiento de la Humanidad ?
Stephen Boyden , un colega y amigo de Fenner, creo que hay un profundo pesimismo entre algunos ecologistas , pero otros son más optimistas : » Frank puede estar en lo cierto , pero algunos de nosotros todavía alimentar la esperanza que la situación dará lugar a la conciencia y , por lo tanto , los cambios revolucionarios necesarios para lograr la sostenibilidad ecológica » . Por desgracia , este radical conciencia, como se esperaba desde hace años, no se produce , o sólo de forma marginal .
Stephen Boyden agrega .. « Aquí es donde Frank y yo somos diferentes Los dos somos conscientes de la gravedad de la situación , pero no acepto que es necesariamente demasiado tarde aunque se ha un rayo de esperanza , que vale la pena para resolver el problema. tenemos el conocimiento científico para hacerlo, pero no tenemos la voluntad política . »
Como tal , Frank Fenner abrió 23 de junio 2010 Simposio » Healthy Climate , Planeta y Gente » de la Academia Australiana de Ciencias . Esta conferencia está diseñada específicamente para reducir la brecha entre la ciencia y la política ambiental .
Al concluir su entrevista, Frank Fenner, que aún tenía el honor de anunciar la erradicación mundial de la viruela en las Naciones Unidas en 1980 , contempla a pesar del caos de la especie humana al borde de la extinción Misa : » Los nietos de las generaciones actuales se enfrentan a un mundo mucho más difícil … «
And if therewas nothing more tobe done tosave humanity? If it wasalreadytoo late?The Australianreports averypessimisticinterviewfamousAustralian scientistFrankFenner. For him,we havesealed the fateof humanity: inless than 100 years, human societies will bemore …
Inan interview with thenational dailyThe Australian,FrankFenner, emeritus professor of microbiology atthe Australian National University, predicted the demiseof humanityin the next 100years.
Thiscould lead toominoussmile, butthescientisthas an impressive95yearcareer:Member of theAustralian Academy ofScience andthe Royal Society,hiswork has been recognizedwith numerous awardsand istheauthor of hundredsscientifictexts.Hewas particularlyinvolved in the disappearanceof the virusresponsible forsmallpox andin the fightagainstthe overpopulation ofrabbitsin Australiathroughthe voluntary introduction ofthe myxomatosis virusin the 50s.
Officiallyretired sincedecades, therenowned scientistcontinues herresearchand writing, moving daily to theJohnCurtinInstituteof Medicineofthe Australian National University, where he was directorfrom 1967 to 1973.
His deepunderstanding ofthe evolution of specieshas neverstartedhis fascination withfield observation. Molecularlevelto the planets, Frank Fenneris interested inall ecosystems.He beganto publish itsfirst environmentalstudiesin the early70swhen the impactof human societieson our planetbecame problematic.
Whatconfidence, or at leastinterest inhis statements.
« We are going to disappear.Whatever we donow, it is too late »
This statementofFrankFenneris worrisome, especially since itis nota visionofmillions ofyears, butaprediction for thecurrent century!
ForFrankFennerand otherrenowned scientistslike PaulCrutzen, Nobel Prize in Chemistry, Earthhas entered anewgeological epoch, the Anthropocene, since 1800with the industrial revolutionand the massiveuse of fossilfuels.This newgeological epochsucceed theHolocenestartedthereten thousand years. Although notofficiallyon thegeological timescale, the Anthropocenehas beenacceptedin the scientificterminologyis whenthemenwere ableto compete withthe forces ofnature in theability to alterthe ecosystem of theEarth.
In fact,our businessglobalwarmingclimateas important asthegreat natural cyclesandwe enter thesixth massextinction of biodiversity, with a speedprobably stillfaster thanleadingscale, there is65 millionyears, theextinction of the dinosaursafter the fallof an asteroidasEricLambin, member of the Academy ofsciences of the UnitedStates [1] highlights… The demographicexplosionbecause« therearealreadytoo manypeople »
The origin ofthese globalimbalances that threatenthe very survivalof mankind, Frank Fennerblamesthe population explosionand« unbridled consumption ».
According to the UN, the number of humans hasexceeded 7billion in 2011.Given theinertiaof our societies andpolicy makers onthe urgency andimportance ofmeasures toreduce greenhousegasemissions,Fennerremainspessimistic: « We willsuffer the samefate as thepeopleon theEaster Island.climate changeis just beginning. Butwe can already seeremarkable changes inthe weather. « « The Aborigines have shown usthat withoutscienceandcarbondioxideresponsible for global warming, they could survivefor 40000 to 50000 years.But the worldcan not.Mankindis likely to takethe same paththat many speciesthatwe’ve seendisappear.« he saidin an interview. « Homo sapienswill disappear, maybe in 100years, »he said.« Many other animalsalso. This isan irreversible situation. I think it istoo late.Itry not tosaytoo muchbecause there arepeoplewho try tochange things. Thereduction effortsslowedthings a bit, butthere are alreadytoo many people[on Earth], « he adds. The population explosionand its consequences: energy bulimia,productivistandconsumeristleadhumanity to itsloss.This observation,taboo, however, isincreasinglyshared bysome scientists andincreasinglydiscussed, butstifledby skepticson climate changeandsome of the peopleforbelievingthatthe reproduction is adivinerecommendationsaysFrankFenner.
Alittle optimismbefore the sinkingof Humanity?
StephenBoyden, a colleague and friend ofFenner,thinkthat there is adeeppessimism amongsomeecologists,butothers aremore optimistic: « Frank may be right, butsome of usstillnourishthe hopethat the situationwill lead toawareness and, therefore, the revolutionary changesnecessary toachieve ecological« sustainability. Unfortunately,this awarenessradical, asexpectedfor years,does not occuroronly marginally. StephenBoydenadds.. « This is where FrankandI are differentWe are bothaware of the seriousnessof the situation,butI do not acceptthat it‘s necessarily too lateAlthough therehasa glimmer of hope, it is worth itto solve the problem. we have thescientific knowledgeto do it,but we do nothave the political will. « As such,FrankFenneropenedJune 23, 2010symposium« Healthy Climate, Planetand People » at the AustralianAcademy of Science.This conferenceis designed specifically tobridge the gapbetween science andenvironmental policy. Concluding hisinterview,FrankFenner, who yethad the honorto announce theglobal eradication ofsmallpoxin the United Nationsin 1980, contemplatesdespitethechaosof the human specieson the brink ofextinctionmass: « the grandchildrenof current generationswill faceamuch more difficultworld …«
Et s’il n’y avait plus rien à faire pour sauver l’humanité ? S’il était déjà trop tard ? The Australian rapporte une interview bien pessimiste du célèbre scientifique australien Frank Fenner. Pour lui, nous avons déjà scellé le destin de l’Humanité : dans moins de 100 ans, les sociétés humaines ne seront plus…
Dans une interview accordée au quotidien national The Australian, Frank Fenner, professeur émérite de microbiologie à l’Université nationale australienne, prédit la disparition de l’Humanité dans les 100 prochaines années.
Ce mauvais augure pourrait prêter à sourire, mais le scientifique de 95 ans a une carrière impressionnante : Membre de l’Académie des sciences australienne et de la Royal Society, son travail a été récompensé par de nombreux prix et il est l’auteur de centaines de textes scientifiques. Il a notamment été impliqué dans la disparition du virus responsable de la variole et dans la lutte contre la surpopulation de lapins en Australie via l’introduction volontaire du virus de la myxomatose dans les années 50.
Officiellement en retraite depuis des dizaines d’années, ce scientifique renommé poursuit toujours ses travaux de recherche et ses écrits, en se déplaçant quotidiennement à l’institut de médecine John Curtin de l’Université nationale australienne, dont il fut directeur de 1967 à 1973.
Sa compréhension approfondie de l’évolution des espèces n’a jamais entamé sa fascination pour l’observation sur le terrain. Du niveau moléculaire aux planètes, Frank Fenner s’intéresse à tous les écosystèmes. Il a commencé à publier ses premières études environnementales au début des années 70 lorsque l’impact des sociétés humaines sur notre planète devenait problématique.
De quoi inspirer confiance, ou au moins de l’intérêt pour ses déclarations.
« Nous allons disparaître. Quoique nous fassions maintenant, il est trop tard«
Cette affirmation de Frank Fenner a de quoi inquiéter, d’autant plus qu’il ne s’agit pas d’une vision sur des millions d’années mais d’une prédiction pour le siècle en cours !
Pour Frank Fenner et d’autres scientifiques reconnus comme Paul Crutzen, prix Nobel de chimie, la Terre est entrée dans une nouvelle époque géologique, l’Anthropocène, depuis 1800 avec la révolution industrielle et l’exploitation massive des combustibles fossiles. Cette nouvelle époque géologique succéderait à l’Holocène débuté il y a dix mille ans.
Bien que non officielle sur l’échelle des temps géologiques, l’Anthropocène a été admis dans la terminologie scientifique et correspond au moment où les Hommes ont pu rivaliser avec les forces de la nature dans la capacité à modifier l’écosystème de la Terre.
En effet, nos activités réchauffent le climat planétaire d’une ampleur aussi importante que les grands cycles naturels et nous entamons la sixième extinction massive de la biodiversité, avec une vitesse sans doute plus rapide encore que celle qui a conduit, il y a 65 millions d’années, à l’extinction des dinosaures suite à la chute d’un astéroïde, comme le souligne Eric Lambin, membre de l’Académie des sciences des Etats-Unis[1]…
L’explosion démographique en cause : « il y a déjà trop de monde«
A l’origine de ces déséquilibres planétaires qui menacent la survie même de l’Humanité, Frank Fenner incrimine l’explosion démographique et la « consommation effrénée ».
Selon l’ONU, le nombre d’humains a dépassé les 7 milliards en 2011. Vu l’inertie de nos sociétés et décideurs politiques sur l’urgence et l’importance des mesures à prendre pour diminuer les émissions de gaz à effet de serre, Fenner demeure pessimiste : « Nous allons subir le même sort que les personnes sur l’île de Pâques. Le changement climatique ne fait que commencer. Mais nous pouvons déjà voir des changements remarquables dans la météo. »
« Les Aborigènes nous ont montré qu’en l’absence de science et d’émissions de dioxyde de carbone responsables du réchauffement climatique, ils pouvaient survivre pendant 40 000 à 50 000 ans. Mais notre monde ne le peut pas. L’espèce humaine est susceptible de prendre le même chemin que beaucoup d’espèces que nous avons déjà vu disparaître. » déclare t-il dans son interview.
« Homo sapiens devrait disparaître, peut-être dans 100 ans« , dit-il. « Un grand nombre d’autres animaux également. C’est une situation irréversible. Je pense qu’il est trop tard. J’essaie de ne pas trop le dire car il y a des gens qui essaient de faire changer les choses. Les efforts de réduction ralentissent un peu les choses, mais il y a déjà trop de monde [sur Terre] » ajoute-t-il.
L’explosion démographique et ses corollaires : la boulimie énergétique, productiviste et consumériste mènent l’humanité à sa perte. Ce constat, tabou, est pourtant de plus en plus partagé par certains scientifiques et de plus en plus évoqué, mais étouffé par les sceptiques sur le changement climatique et une partie des personnes croyantes pour qui la reproduction est une recommandation divine, souligne Frank Fenner.
Un peu d’optimisme avant le naufrage de l’Humanité ?
Stephen Boyden, collègue et ami de Fenner, pense qu’il y a un profond pessimisme chez certains écologistes, mais que d’autres sont plus optimistes : « Frank a peut-être raison, mais certains d’entre nous nourrissent encore l’espoir que la situation entraînera une prise de conscience et, par conséquent, les changements révolutionnaires nécessaires pour atteindre la durabilité écologique« . Malheureusement, cette prise de conscience radicale, tant attendue depuis des années, ne se manifeste pas ou de manière marginale.
Stephen Boyden ajoute : « C’est là que Frank et moi sommes différents. Nous sommes tous deux conscients de la gravité de la situation, mais je n’accepte pas qu’il soit forcément trop tard. Bien qu’il y n’ait qu’une lueur d’espoir, cela vaut la peine de résoudre le problème. Nous avons la connaissance scientifique pour le faire, mais nous n’avons pas la volonté politique. »
A ce titre, Frank Fenner a ouvert le 23 juin 2010 le symposium « Healthy Climate, Planet and People » à l’Académie australienne des sciences. Cette conférence vise justement à combler le fossé entre la science et les politiques environnementales.
En conclusion de son interview, Frank Fenner, qui a pourtant eu l’honneur d’annoncer l’éradication mondiale de la variole à l’ONU en 1980, contemple avec dépit le chaos de l’espèce humaine au bord de l’extinction de masse : « Les petits enfants des générations actuelles vont être confrontés à un monde beaucoup plus difficile…«
Dans le Nord-est du pacifique, entre la Californie et Hawaï, les déchets produits par les activités humaines et déversés dans les océans sont acheminés par les courants marins vers un nouveau « continent »[1] boulimique dont la taille atteint près de 3,5 millions de km² !
En 1997, le capitaine Charles Moore a été le premier à découvrir cette zone improbable de l’océan Pacifique où les déchets plastiques flottants s’accumulent. Ainsi, selon des observations effectuées depuis plus de 15 ans par l’Algalita Marine Research Foundation, sous l’effet des courants marins, les déchets provenant des littoraux et des navires, flottent pendant des années avant de se concentrer dans deux larges zones connues sous les noms de « Plaque de déchets du Pacifique est » (Eastern Pacific Garbage Patches) et « Plaque de déchets du Pacifique ouest » (Western Pacific Garbage Patches).
Ces deux plaques forment la « Grande plaque de déchets du Pacifique » (Great Pacific Garbage Patch), un monstre dont la taille aurait déjà triplé depuis les années 90 et qui s’étendrait maintenant sur 3,43 millions de km², soit un tiers de la superficie de l’Europe ou encore six fois la superficie de la France ! Il est estimé que ce « continent » de déchets pèse au total 3,43 millions de tonnes avec jusqu’à 750 000 débris par km² ; Greenpeace évoquait fin 2006 près d’un million de déchets par km² dans son rapport sur les débris plastiques et la pollution des océans.
Ainsi, selon Chris Parry, chef de programme d’éducation du public, de la California Coastal Commission de San Francisco, depuis plus de 50 ans, les déchets tourbillonneraient sous l’effet du gyre[2] subtropical du Pacifique Nord (North Pacific Gyre) et s’accumulent dans cette zone peu connue : peu de routes commerciales et peu de bateaux de pêches l’empruntent. A l’image d’un puissant siphon marin, le vortex attirerait vers lui tous les résidus de notre société de (sur)consommation. Toutefois, contrairement au siphon, les déchets ne sont pas « aspirés » mais accumulés et bien visibles.
Le plastique : principal constituant du « continent » de déchets
Jusqu’alors les débris flottants étaient détruits par les micro-organismes mais cela n’est plus le cas avec l’arrivée du fameux plastique. En effet, les plastiques constituent 90 % des déchets flottant sur les océans. Le Programme des Nations Unies pour l’Environnement mentionnait en juin 2006 qu’on trouve en moyenne 46 000 morceaux de plastique par 2,5 km² d’océan sur une profondeur d’environ 30 mètres !
Ce « continent » de déchets plastique ressemble davantage à une soupe de plastique constitué de macro déchets éparses mais surtout de petits éléments invisibles sans une fine observation. C’est en filtrant l’eau que l’on découvre une mixture composée de petits morceaux de plastique qui se sont fractionnés mais aussi des granulés de plastique qui sont utilisés comme matière secondaire pour fabriquer les objets en pastique.
En certains endroits, la quantité de plastique dans l’eau de mer est jusqu’à 10 fois supérieure à celle du plancton, maillon élémentaire de la vie dans les océans (Charles Moore, Algalita Foundation) ! On parle alors de « plancton plastique »
Selon Greenpeace, sur les 100 millions de tonnes de plastique produits chaque année, près de 10 % finissent dans les océans. Et 70 % des plastiques qui s’aventurent en mer coule et le reste flotte naviguant au grès des courants…
Un « continent » de déchets mortels
Ce qui pose problème c’est le temps nécessaire à la dégradation de ces plastiques (estimé entre 500 et 1000 ans) et la toxicité des éléments qui les composent.
L’exemple le plus classique étant la tortue qui s’étouffe avec des sacs plastiques confondus avec des méduses.
Avec de telles concentrations de plastique, toute la chaîne alimentaire est affectée puisque les plus petits morceaux sont ingérés par des oiseaux, de petits poissons qui seront à leur tour mangés par de plus gros… Ainsi, Greenpeace estime qu’à l’échelle de la Terre, environ 1 million d’oiseaux et 100 000 mammifères marins meurent chaque année de l’ingestion de plastiques.
Selon des scientifiques américains de l’Institut Océanographique Scripps, 3 poissons sur 10 ont ingéré du plastique dans le Pacifique Nord, soit 24 000 tonnes de plastiques boulottées par les poissons chaque année dans cette zone. Rebecca Asch, chercheuse à l’Institut Océanographique Scripps indique que « dans cette zone la plupart des morceaux de plastique sont très petits. Les déchets ont été dégradés par la lumière du soleil et les courants océaniques. Donc ça n’a rien à voir avec une bouteille ou un sac en plastique. Ce sont des tous petits morceaux de plastique de la taille d’un confetti (largeur inférieure à 5 mm). En fait ils ont la même taille que le plancton dont se nourrissent les poissons. C’est pour ça qu’ils mangent le plastique, c’est parce qu’ils le confondent avec du plancton. »
Ce « continent » attire des animaux marins comme les pélicans et les tortues marines dont l’espérance de vie se trouve alors diminuée. Au total, plus de 267 espèces marines seraient affectées par cet soupe colossale de déchets selon le rapport de Greenpeace.
Enfin, ces grains de plastique agissent comme des éponges, fixant de nombreuses toxines dont des polluants organiques persistants (POP), connus pour leur nocivité et leur capacité à voyager autour du globe. Ainsi, Bisphénol A, phtalates, DDT et PCB se retrouvent dans ces morceaux de plastique à des concentrations jusqu’à 1 million de fois supérieures aux normales !
Un « continent » de déchets qui modifie l’écosystème marin
Selon une expédition menée en 2009 par l’Institut d’océanographie Scripps (Université de San Diego – USA) et dont les résultats ont été publiés en mai 2012, ce continent de déchets favorise également certains insectes marins. Ainsi, l’insecte Halobates sericeus (ou patineur de mer) profite des détritus qui flottent pour pondre dessus. En effet, cet insecte dépose naturellement ses oeufs sur des plumes d’oiseaux, des coquilles, des pierres ponces (donc qui flottent)… Cette multiplication de nouveaux supports est donc une aubaine qui contribue à leur développement. Malheureusement, cela devrait contribuer à déséquilibrer l’écosystème marin en augmentant également la population de crabes, friands des halobates…
L’expédition 7e continent
En mai 2013, une équipe de professionnels de la mer menée par Patrick Deixonne, Président d’OSL et membre de la Société des Explorateurs Français, s’est rendue sur place pour effectuer des prélevements, évaluer l’importance du 7e continent de déchets et sensibiliser l’opinion publique à cette catastrophe écologique silencieuse.
Que pouvons-nous faire pour ne pas contribuer à ce « continent » de déchets ?
Chaque année, environ 250 millions de tonnes de plastique sont produits et plus de 10% se retrouveront dans l’eau, faute de filière de traitement. Or, leur durée de vie peut atteindre 1000 ans ! Et les plastiques biodégradables ne représentaient en 2012 que 0,27% de la production mondiale… Dans ces conditions et en l’absence de mesure radicale, le gyre du Pacifique Nord pourrait atteindre la taille de l’Europe d’ici une vingtaine d’années…
Malheureusement, le nettoyage de cet océan de déchets semble insurmontable, la superficie à couvrir est trop importante et les coûts seraient colossaux selon Marcus Eriksen, directeur de recherche et d’éducation à la Algalita Marine Research Foundation : « il n’y a rien que nous puissions faire maintenant, à l’exception de ne pas faire plus de mal. » De plus, cela serait dommageable aux organismes qui survivent sur ce nouvel « eldorado ».
En attendant d’avoir plus d’éléments corroborant l’ampleur de ce phénomène – notamment par des photos à grande échelle, aujourd’hui introuvables sur les nappes de déchets plastiques – plusieurs missions ont été lancées à l’assaut du « continent de déchets » comme celles de l’Algalita Marine Research Foundation, le projet Kaisei, et celle du CNES. Près de 15 ans après sa découverte, cette abomination colossale engendrée par nos activités semble enfin susciter un peu plus d’intérêt.
Une fois de plus, la surconsommation serait à l’origine de dégradations dont l’ampleur dépasserait la fiction. Et ce n’est pas pour nous rassurer, mais toute l’agitation « verte » actuelle ne semble rien n’y changer… Plus que jamais, nous avons tous un rôle à jouer, notamment pendant les périodes de fêtes où l’opulence frise l’écœurement.
Notes
Le terme « continent » est bien sûr exagéré, il faut sans doute plus y voir une concentration importante de déchets qui flottent et se regroupent sur une large zone dont la forme et la localisation précises varient au gré des courants.
Un gyre est un gigantesque tourbillon d’eau formé d’un ensemble de courants marins et provoqué par la force de Coriolis. Le gyre subtropical du Pacifique Nord fait environ 22 200 km de circonférence pour une surface approximative de 3,4 millions de km² (CNES)
Histoire de la Terre Creuse
La disparition prématurée,le 26 juillet 2006, de l’explorateur américain Steve Currey nous amène à faire le point sur l’évolution des recherches sur la Terre Creuse.Depuis l’an passé,mes recherches sur Neu Schwabenland et les bases secrètes allemandes m’ont amené à m’intéresser davantage à ce grand mystère qui explique beaucoup de choses.
Mes recherches confirment que la surface concave intérieure de la croûte terrestre pourrait abriter une civilisation en tous points supérieure à la nôtre, probablement issue des continents disparus de Lémurie et d’Atlantide. Les « soucoupes volantes » ne seraient que l’une des nombreuses inventions de cette civilisation. Mais leur avancée se situe surtout au niveau spirituel. Au moment où notre société s’enfonce dans la décadence matérialiste, nous tirerions sans doute le plus grand bénéfice à contacter ces frères aînés de la race humaine.J’ai la certitude que la solution pour abattre le néolibéralisme et la menace mortelle du Nouvel Ordre Mondial,se trouve juste en-dessous de notre nez.
Sir Edmund Halley,le grand penseur de la Terre Creuse.
Le pionnier de la « théorie de la Terre Creuse » fut l’astronome et mathématicien anglais, Edmond Halley (1656-1749). Il fut également le premier à émettre l’idée que les aurores boréales polaires étaient le reflet d’un « Soleil intérieur » qui éclairait le monde souterrain. Ses travaux furent publiés dans « The Philosophical Transactions of the Royal Society of London » et ne firent pas grand bruit. Halley passa surtout à la postérité grâce à la découverte de la célèbre comète portant aujourd’hui son nom.
John Cleves Symmes
Un autre précurseur fut John Cleves Symmes, ancien capitaine de l’infanterie de la guerre de 1812 contre la Grande-Bretagne, en hommage duquel fut érigé à Hamilton un monument de pierre représentant une sphère percée en deux points symétriques. Le 10 avril 1818, il envoya au Congrès américain, à des directeurs d’université et à des savants, la lettre suivante: « Au monde entier; je déclare que la Terre est creuse et habitable intérieurement… » Selon lui, la Terre était formée de plusieurs sphères concentriques. Aux deux pôles, il y avait d’énormes ouvertures où s’engouffraient l’atmosphère, des terres et des mers.
Symmes joignit à sa lettre un certificat médical confirmant la pleine possession de ses facultés mentales. Il intéressa le sénateur Richard M. Johnson qui déposa devant le Congrès, le 28 janvier 1823, une demande officielle de financement pour le lancement d’une expédition. Mais cette dernière fut repoussée.
En 1826, toutes les notes de Symmes furent publiées dans un livre intitulé « Theory of concentric Spheres. » Sa théorie fut alors reprise par Joseph Reynolds qui réussit à convaincre le président John Quincy Adams.
Une expédition pour le Pôle Sud partit de New York le 29 octobre 1829. Malheureusement, l’opération fut un désastre total. Edward George Bulwer Lytton, politicien, ésotériste et écrivain célèbre, auteur des « Derniers jours de Pompéi », publia en 1873 « The coming Race » dans lequel il raconta que des rescapés de divers cataclysmes avaient trouvé refuge sous la Terre depuis des milliers d’années. Cette race de surhommes entretenait, selon lui, sa forme grâce à un mystérieux fluide, le « Vril ». Elle allait bientôt supplanter l’humanité.
Cette histoire inspira des sociétés secrètes lucifériennes, notamment celle de la « Loge lumineuse » de l’Allemagne nazie, plus connue sous le nom de « Société du Vril « . Parmi ses membres se trouvaient Rudolf Hess et de nombreux partisans du régime nazi qui cherchèrent dans cette théorie une justification à leur idéologie.
Puis la thèse de la Terre Creuse fut reprise par l’écrivain américain William Reed dans un livre désormais « culte » s’appuyant sur des témoignages d’explorateurs polaires, « Fantôme des pôles », jamais traduit en français.
Reed réfuta les conceptions communément admises sur la structure de la Terre et se basa sur des arguments scientifiques. Selon lui, les pôles n’avaient jamais été découverts parce qu’ils n’avaient jamais existé ! À la place, il y avait d’immenses trous, et ces ouvertures conduisaient à l’intérieur de la Terre. Le livre de Reed n’était pas une fiction. Il le précisa d’ailleurs en ces termes : « Ce volume n’a pas été écrit en vue de divertir ceux qui lisent. Ce n’est pas un roman, mais un essai sérieux qui tend à prouver, dans la mesure du possible, certaines vérités importantes jusqu’ici dédaignées. J’y livre la clé de certains mystères. »
Reed estima que la croûte terrestre avait une épaisseur de 1.300 kilomètres et que son intérieur (creux) avait un diamètre de 10.000 kilomètres. Selon lui, l’aurore boréale polaire n’avait rien à voir avec un phénomène électrique ou magnétique mais provenait de la réflexion sur les nuages, sur la glace ou sur la neige, des feux d’un volcan ou des feux de prairies ou de forêts situées sur le bord de la courbure polaire (une théorie probablement fausse). Il s’inspira des description des explorateurs Bernacchi, Nansen, Siemens, Mauch, Hooper, Greely, Henry, Brainard, Rice, Ralston, Gardiner qui tous s’extasièrent devant la magnificence des aurores boréales et s’interrogèrent sur leur origine. Étant donné que le phénomène n’avait aucun effet sur l’aiguille de la boussole, les évaluations de ces explorateurs en déduisirent logiquement qu’il n’avait rien d’électrique ni de magnétique.
Reed évoqua aussi une mer libre s’étendant loin au Nord, s’appuyant sur des observations du Dr Bessels, de Chester, Kane, Me Gary, Morton, Greely, Pavy et surtout de Nansen. Ils constatèrent tous son existence au delà d’une certaine altitude.
Nansen décrivit cette mer d’eau douce en ces termes : « C’est un phénomène singulier, cette eau douce… Ce phénomène se passe quand une couche superficielle d’eau douce surnage sur l’eau de mer salée et cette eau douce glisse avec le bateau sur la mer plus lourde du dessous comme si cette mer constituait une couche fixe.
Le norvégien Nansen fut le premier explorateur moderne à réussir, en 1897, l’exploit scientifique et humain de s’approcher du pôle Nord jusqu’à atteindre la latitude de 86° 15′.
« La différence entre ces deux couches liquides était, dans ce cas, si grande que tandis que nous avions de l’eau potable à la surface, nous sommes arrivés à extraire du fond de la salle des machines une eau si salée qu’elle pouvait être employée pour la chaudière. » Il estima sa profondeur entre 3.300 et 3.900 mètres.
« La différence entre ces deux couches liquides était, dans ce cas, si grande que tandis que nous avions de l’eau potable à la surface, nous sommes arrivés à extraire du fond de la salle des machines une eau si salée qu’elle pouvait être employée pour la chaudière. » Il estima sa profondeur dans « A journev to the Earth’s interior : Have the poles really been discovered ? » (« Un voyage à l’intérieur de la Terre : les entre 3.300 et 3.900 mètres.
La théorie de Reed fut reprise en 1920 par un autre américain, Marshall B. Gardner, après vingt ans d’études et sans qu’il ait eu vent de l’oeuvre de son prédécesseur, puis présentée pôles ont-ils vraiment été découverts ?)
L’ouvrage fut publié à compte d’auteur et jamais traduit en français. Gardner figura la Terre avec des ouvertures circulaires aux pôles dans lesquelles s’engouffrait l’eau de l’océan qui adhérait à la croûte, tant au-dessous qu’au-dessus, puisque selon sa théorie, le centre de gravité de la Terre était situé en plein milieu de cette croûte et non au centre du globe. Si un bateau franchissait le trou et se dirigeait vers l’intérieur, il continuait de naviguer (dans une position renversée) sur la paroi interne de la croûte terrestre.
Il révéla que le lieu où la force de gravité était la plus importante se situait à mi chemin de la courbe. Cette force était si puissante à cet endroit que l’eau salée de la mer et l’eau douce des icebergs ne se mélangeaient pas. L’eau de mer demeurait à quelques dizaines de centimètres au-dessous de l’eau douce, ce qui permettait d’obtenir de l’eau potable même en plein océan arctique. M.B. Gardner s’interrogea sur l’origine des icebergs, formés d’eau douce et non d’eau salée. D’où pouvait bien provenir cette énorme quantité d’eau douce ?
Les auteurs du « Livre Jaune n°6 » publié par les Editions Félix, que nous avons consulté à titre informatif, se sont posé la question suivante : « Qui peut dire d’où viennent les icebergs ? Ils ne viennent pas de la mer, car l’eau de mer est salée, et les icebergs ne contiennent que de l’eau douce, sans exception. La pluie ? »
« Comment cinq centimètres de précipitations annuelles peuvent-ils créer de tels monstres de glace, comme nous les trouvons dans l’océan Arctique ? » se demande le chercheur Bernacchi, qui a exploré le pôle Sud avec Borchgrevink, de 1898 à 1900. Il n’y a pas de réponse rationnelle à cette question. Il a vu un iceberg de 80 kilomètres de large sur 650 kilomètres de long, un iceberg qui irait de Paris à Toulouse et qui se serait formé à la suite de cinq centimètres de précipitations annuelles !!!
Si l’on part du fait qu’il existe bien un pôle Nord et qu’il est recouvert de glace, comme tout le monde semble le supposer, d’innombrables explorateurs ont dû être pris d’hallucinations à partir de 80° de latitude Nord. Ou alors, ils étaient en pleine possession de leurs moyens, et la théorie du pôle couvert de glace ne tient plus. Tous ceux qui vivent dans le grand Nord ont pu constater qu’il y a beaucoup de brouillard dans l’Arctique en hiver. Si la banquise avait été entièrement solide, il n’y aurait pas assez d’humidité dans l’air pour la formation de brumes et de brouillards. Un explorateur américain, le Docteur E. Kane, qui a découvert le glacier de Humboldt, a exploré la zone du pôle Nord entre 1833 et 1855. Il a écrit il y a 150 ans : « Il y a des indices qui montrent clairement qu’il doit y avoir un océan dans le Nord. Les brumes et les brouillards que nous avons vus souvent en hiver nous le confirment. »
Selon Reed et Gardner, cette eau douce provenait des fleuves des régions chaudes situées à l’intérieur de la Terre. Quand ils atteignaient la surface beaucoup plus froide, ils gelaient et se transformaient en icebergs. Durant les mois d’hiver, des millions de mètres cubes d’eau douce en provenance des rivières intérieures émergeaient des ouvertures polaires et formaient de véritables montagnes de glace.
Pour Gardner, les mammouths découverts gelés dans la glace n’étaient pas des animaux préhistoriques mais des animaux vivant toujours actuellement à l’intérieur de la Terre. Car c’est à l’intérieur de ces icebergs que l’on a découvert nombreux mammouths et d’autres espèces disparues que l’on a rapidement qualifiées de « préhistoriques » parce qu’on n’en voyait plus de semblables sur la Terre depuis très longtemps. Certains mammouths avaient encore de l’herbe dans l’estomac et même dans la bouche, ce qui prouve qu’ils avaient été saisis brutalement par un froid intense.
Un certain Robert B. Cook révéla qu’on avait trouvé dans des dépôts glaciaires du Nord des mammouths, des rhinocéros, des rennes, des hippopotames, des lions et des hyènes. Il expliqua que ces animaux, incapables de supporter un climat aussi rude, devaient avoir vécu il y a des millénaires lorsque régnait dans la région polaire une température tropicale. Mais Gardner n’était pas du même avis. Selon lui, il s’agissait d’animaux vivant toujours à l’heure actuelle, faisant remarquer à juste titre que lions et hyènes appartenaient à des espèces récentes et qu’ils n’étaient pas des créatures « préhistoriques » !
Gardner ajouta à la théorie de Reed la présence d’un Soleil central, plus petit que le nôtre, donnant une explication aux températures élevées relevées dans les hautes latitudes polaires. Un astre intérieur, source de chaleur et de lumière, rendrait possible la vie végétale, animale et humaine à l’intérieur de notre globe. Ce cœur irradiant de chaleur bienfaisante expliquait aussi la présence de l’aurore boréale. Reed pensait comme Gardner que l’intérieur de la Terre était habité mais il avait du mal à l’expliquer car sa théorie excluait la présence d’un Soleil central.
L’explorateur Fridtjof Nansen, qui publia « Vers le Pôle » en 1897 affirma avoir vu, aux environs de midi, une « image du Soleil », car selon lui, il ne pouvait être qu’un « mirage. » Il ressemblait à un feu rayonnant qui brillait juste au-dessus du bord le plus éloigné de la glace. Du sommet principal, Nansen aperçut plusieurs lignes horizontales directement l’une sur l’autre, toutes d’égale longueur, comme s’il avait affaire à « un Soleil carré, d’un rouge pâle, avec des rayons sombres horizontaux en travers. » Nansen et son équipe ne s’attendaient pas à observer durant plusieurs jours consécutifs ce « dieu de vie » renaissant après la longue nuit d’hiver polaire, si bien qu’ils pensèrent avoir dérivé vers le Sud.
Mais une simple illusion d’optique pouvait-elle durer plusieurs jours de suite ? De plus, là où se trouvait Nansen, la zone polaire nord était située dans la zone de la nuit polaire totale! Par conséquent, ce n’est pas le Soleil que Nansen vit mais une lumière émanant du centre de notre planète. Gardner fit appel à des données astronomiques pour prouver que non seulement la Terre mais aussi toutes les planètes du système solaire étaient creuses à l’intérieur. Elles possédaient des Soleils centraux et étaient formées à partir d’une nébuleuse tourbillonnante. À l’origine de chaque astre, il y avait une masse en fusion tournant sur elle-même. Ensuite, la force centrifuge projetait les substances les plus lourdes à la périphérie, formant à la surface extérieure de chaque planète une croûte solide. Une partie du feu initial subsistait dans le creux intérieur formant un « Soleil central. »
Des ouvertures se créaient obligatoirement aux extrémités à cause du mouvement de rotation et de déplacement dans l’espace. Gardner évoqua les « lumières polaires » observées sur Mars par le professeur Lowell, sur Vénus par l’astronome français Trouvelet en 1878, et sur Mercure par l’astronome Richard Proctor. Il cita un article paru dans le « Scientific American » du 14 octobre 1916, sous la signature de H. D. Curtis, membre de la Société astronomique du Pacifique, qui révélait: « Cinquante nébuleuses ont été étudiées et photographiées au moyen du réflecteur de Crosly. On a utilisé des temps de pose différents, de façon à faire ressortir les détails de structure de la partie centrale brillante et aussi de la matière périphérique. La plupart des nébuleuses présentent un anneau plus ou moins régulier, une sorte d’écorce ou de coquille, généralement avec une étoile centrale. »
Après la seconde guerre mondiale, en 1947, des bruits coururent que les Nazis avaient envoyé des hommes aux pôles. En 1946, l’amiral Richard Byrd fut chargé d’un programme du nom d’Operation High Jump, avec pour mission de vérifier, entre autres, si des Nazis ne se trouvaient pas dans les parages. Lors d’un vol effectué le 19 février 1947, il rapporta avoir observé des engins resplendissants en forme de disque portant un symbole ressemblant à la swastika qui le forcèrent à atterrir. Deux hommes grands et blonds parlant quelques mots d’allemand vinrent à sa rencontre…
En 1959, F. Amadeo Giannini écrivit son « Worlds beyond the Poles » (Les mondes au-delà des pôles). I1 révéla que, depuis le 12 décembre 1928, les expéditions polaires de la marine US avaient mis en évidence l’existence « d’une terre indéterminée s’étendant au-delà des deux pôles, hors des frontières de notre seul globe déterminées par la théorie copernicienne de 1543. Le 13 janvier 1956, l’unité aérienne de la Marine U.S. pénétra dans une étendue de terre de 2300 miles (3700 kilomètres) au-delà du prétendu pôle Sud de la Terre. Pour de très importantes raisons, ce vol mémorable ne reçut qu’un écho insignifiant dans la presse. »
Mais cette information demanderait à être confirmée. Giannini révéla aussi : « De modernes expéditions ont pénétré dans 5 000 miles d’une extension territoriale, dont l’extrémité ne fut pas atteinte. Quand bien même cette extrémité serait atteinte, une autre de même nature pourra se présenter. Une telle évaluation à répétition pourrait continuer indéfiniment. Il n’y a pas de fin physique à la Terre aux extrémités Nord et Sud. »
En 1959, Ray Palmer évoqua le sujet dans la revue « Soucoupes volantes » dont il était le chef de rédaction. Willis George Emerson, dans un livre intitulé « The Smoky God » (Le Dieu qui fume), titre en rapport avec le Soleil central, aussi intitulé « A voyage to the inner Word » (Un voyage dans le monde intérieur) publié en 1965, raconta une histoire survenue à un norvégien du nom d’Olaf Jansen dont il avait recueilli le témoignage. À bord d’un petit bateau de pêche, Jansen et son fils avaient tenté de trouver la terre légendaire située « au-delà du vent du Nord ». Il parla d’un Soleil central plus petit et moins brillant, donnant l’impression d’être brumeux, comme « entouré d’un nuage de fumée. »
Les deux hommes furent projetés dans l’ouverture polaire et se retrouvèrent à l’intérieur de la planète où ils séjournèrent deux ans avant de ressortir par l’ouverture opposée, celle du pôle Sud. Là, un iceberg coupa en deux le bateau. Le père fut tué. Le fils, sauvé de justesse, passa 24 années dans un hôpital psychiatrique pour déficience mentale… Une fois relâché, il devint pêcheur et après 26 ans, il s’installa en Californie. Il avait près de 90 ans lorsque, « par hasard », l’écrivain Willis George Emerson fit sa connaissance. Le vieillard sentant sa fin prochaine voulut partager son secret et lui raconta sa fantastique aventure, lui montrant les cartes qu’il avait dessinées à l’époque.
Raymond Bernard révéla qu’un certain Docteur Nephi Cottom de Los Angeles avait lui aussi recueilli d’un patient le récit suivant :
« J’habitais près du cercle arctique, en Norvège. Un été, je décidai avec un ami de faire un voyage en bateau et d’aller aussi loin que possible dans le Nord. Nous fîmes donc une provision de nourriture pour un mois et prîmes la mer. Nous avions un petit bateau de pêche muni d’une voile, mais aussi d’un bon moteur. Au bout d’un mois, nous avions pénétré très avant dans le Nord, et nous avions atteint un étrange pays qui nous surprenait par sa température. Parfois il faisait si chaud la nuit que nous n’arrivions pas à dormir. Nous vîmes plus tard quelque chose de si étrange que nous en restâmes muets de stupeur. En pleine mer, devant nous, se dressait soudain une sorte de grande montagne dans laquelle, à un certain endroit, l’océan semblait se déverser!
Intrigués, nous continuâmes dans cette direction, et nous nous trouvâmes bientôt en train de naviguer dans un vaste canyon qui conduisait au centre du globe. Nous n’étions pas au bout de nos surprises. Nous nous rendîmes compte un peu plus tard qu’un Soleil brillait à l’intérieur de la Terre! L’océan qui nous avait transportés au creux de la Terre se rétrécissait, devenait graduellement un fleuve. Et ce fleuve, comme nous l’apprîmes plus tard, traversait la surface interne du globe d’un bout à l’autre, de telle sorte que si on en suivait le cours jusqu’à son terme on pouvait atteindre le pôle Sud. Comme nous le constatâmes, la surface interne de notre planète comprenait des étendues de terre et d’eau, exactement comme la surface externe. Le Soleil y était éclatant, et la vie animale et végétale s’y développait abondamment. Au fur et à mesure que nous avancions, nous découvrions un paysage fantastique. Fantastique parce que chaque chose prenait des proportions gigantesques, les plantes, les arbres et aussi les êtres humains… Oui, les êtres humains ! Car nous en rencontrâmes et c’était des géants ! Ils habitaient des maisons et vivaient dans des villes semblables à celles que nous avons à la surface, mais de taille plus petite. Ils utilisaient un mode de transport électrique, sorte de monorail qui suivait le bord du fleuve d’une ville à l’autre. »
L’homme poursuivit : « Ils nous accueillirent amicalement, nous invitèrent à déjeuner chez eux. Mon compagnon alla dans une maison, moi dans une autre. J’étais complètement désemparé en voyant la taille énorme de tous les objets. On me donna une assiette immense, et la portion qu’elle contenait aurait pu me nourrir une semaine entière ! Le géant m’offrit au dessert une grappe de raisin, et chaque grain était aussi gros qu’une pêche ! Le goût en était délicieux.
À l’intérieur de la Terre, les fruits et les légumes ont une saveur délicate, un parfum subtil. Rien de comparable avec ceux de « l’extérieur ». Nous demeurâmes chez les géants pendant une année, goûtant leur compagnie autant qu’ils appréciaient la nôtre. Nous observâmes au cours de ce séjour un certain nombre de choses aussi étranges qu’inhabituelles, toujours étonnés par l’ampleur des connaissances scientifiques dont faisaient preuve ces gens. Durant ce temps, ils n’affichèrent jamais la moindre hostilité envers nous, et ils ne firent aucune objection quand nous décidâmes de repartir chez nous. Au contraire, ils nous offrirent même courtoisement leur protection au cas où nous en aurions eu besoin pour le voyage de retour. »
Selon le témoignage de Jansen, ces êtres vivaient plusieurs centaines d’années et mesuraient entre trois et quatre mètres de haut ! Ils possédaient une science très avancée. Ils transmettaient leurs pensées en utilisant certains types de radiations et détenaient des sources d’énergie plus puissantes que l’électricité.
Raymond Bernard affirma que ces géants appartenaient à la race antédiluvienne des Atlantes. « Ils s’étaient réfugiés à l’intérieur de la Terre pour échapper au déluge qui submergea leur continent. »
William F. Warren, dans un livre intitulé « Le Paradis retrouvé, ou le berceau de la race humaine », développa l’hypothèse selon laquelle la race humaine avait pris naissance sur un continent tropical situé dans l’Arctique, la fameuse « Hyperborée » des anciens Grecs. Les habitants étaient des « dieux » pouvant vivre des milliers d’années, sans jamais vieillir. Selon lui, les anciens écrits de la Chine, de l’Égypte, de l’Inde, et aussi les légendes des Esquimaux, évoquaient une grande ouverture dans le Nord et une race vivant sous la croûte terrestre dont les ancêtres étaient originaires de cette terre paradisiaque.
Des écrivains émirent l’idée que l’intérieur du globe était habité par une race de petits hommes à la peau brune et que les Esquimaux, dont le type ne ressemblait à aucun autre, provenaient de ce monde souterrain. « Quand on demande aux esquimaux d’où venaient leurs ancêtres » révéla R. Bernard, « ils pointent un index dans la direction du Nord. Leurs légendes évoquent une terre merveilleuse inondée de lumière. Là il n’y a jamais d’obscurité. Là règne un climat tempéré. Les lacs n’y sont jamais gelés, des hordes d’animaux errent dans les broussailles, des oiseaux de toutes les couleurs sillonnent le ciel. C’est une terre d’éternelle jeunesse où les gens vivent des milliers d’années dans la paix et le bonheur. »
À propos de l’origine des Esquimaux, Gardner écrivit: « Les premiers Norvégiens considérèrent ces petits hommes bruns comme des êtres surnaturels. Ne prétendaient-ils pas que leurs ancêtres venaient d’un pays enchanteur situé très loin dans l’extrême Nord ? Or les Norvégiens, pour qui les régions polaires étaient le bout du monde, ne pouvaient croire à l’existence d’un tel pays. Ils en conclurent que les Esquimaux étaient des créatures d’un autre monde, qu’ils sortaient de l’intérieur de la Terre, séjour supposé des gnomes et des fées. »
Nansen remarqua pour sa part : « Le peuplement esquimau s’accroît. Et il s’accroît non seulement par l’augmentation en nombre de l’espèce, mais par une immigration en provenance du Nord. »
Au Moyen-Âge, on pensait qu’il existait une terre ultime située au-delà du Nord à laquelle on donna le nom de Thulé. Cette croyance en un royaume radieux habité par un peuple étrange, était très répandue. Selon les théories officielles, les régions désolées du Pôle conduisent seulement à une terre de glace éternelle… Nous allons voir qu’il n’en est rien. L’Arctique n’est pas le désert que l’on croit.
Gardner cita un passage du journal de l’explorateur Hayes. En 1869, Isaac Israël Hayes fit un voyage au Groenland pour explorer les territoires d’Ellesmere et de Grinnel. Il écrivit dans son journal : « 78°17 de latitude Nord. J’ai vu un papillon jaune et, qui le croirait, un moustique, ainsi que dix mites, trois araignées, deux abeilles et deux mouches ! » Gardner en déduisit que ces insectes provenaient de l’intérieur de la Terre. Les observations de Hayes furent confirmées par l’explorateur Greely dans son livre « Trois années de service dans l’Arctique. » Greely raconta que les merveilles des régions arctiques étaient si extraordinaires qu’il avait été forcé de « minimiser » les notes qu’il avait prises sur le vif, de crainte qu’on ne le soupçonne d’exagération ! Il recensa des espèces inconnues d’oiseaux, deux fleurs différentes de toutes celles qu’il connaissait, sans parler des papillons et des mouches. Il trouva beaucoup de bois de saule pour faire du feu.
L’explorateur Sverdrup vit des lièvres en si grand nombre, aux environs du 81ème degré de latitude Nord, qu’il appela une crique « Le Fjord du Lièvre ». Il nota qu’il y avait suffisamment de gibier pour nourrir toute l’équipe d’exploration.
Le capitaine Beechey observa des oiseaux en si grande quantité sur la côte Ouest du Spitzberg que l’endroit retentissait de leurs cris depuis l’aube jusqu’au soir.
Franklin aperçut des oies qui migraient vers le Nord. Où se rendaient-elles ? Il nota qu’aussi loin que l’explorateur s’avançait dans l’extrême Nord, il rencontrait toujours l’ours polaire devant lui. Cet ours marchant infatigablement vers le Nord, où se rendait-il ?
Le commandant McClure explora la Terre de Banks et découvrit des quantités d’arbres éparpillés dans la glace. De toute évidence, ils avaient été apportés par des courants en provenance du Nord. Une partie de ce bois était pétrifié, mais il y en avait aussi beaucoup d’origine récente. Nansen s’interrogea sur le bois flottant le long de la côte du Groenland.
Selon Gardner, ces observations selon lesquelles plus on s’avançait vers le Nord, plus il y avait de vies étaient la preuve irréfutable qu’il existait dans l’extrême Nord un vaste refuge, une région au climat privilégié, porteuse d’une vie végétale et animale.
Un certain Théodore Fitch écrivit un livre, « Le Paradis intérieur de la Terre », en s’appuyant sur les travaux de Reed et de Gardner. Il prétendit que les océans internes étaient beaucoup plus petits que ceux de l’extérieur et que les étendues de terres y étaient trois fois plus grandes. Fitch posa une série de questions essentielles : « Si aucun fleuve ne coule de l’intérieur vers l’extérieur de notre globe, pourquoi tous les icebergs sont-ils composés d’eau douce ? Pourquoi trouve-t-on des graines tropicales, des plantes et des arbres flottant dans l’eau douce des icebergs ? Si cette eau ne peut logiquement provenir d’aucun endroit sur la Terre, alors par quel mystère se trouve-t-elle là ? Si la face interne de la Terre ne bénéficie pas d’un climat chaud, alors pourquoi rencontre-t-on en plein hiver; dans l’extrême Nord, des oiseaux tropicaux par milliers et des animaux qui ont besoin d’une température douce pour subsister ? D’où vient le pollen qui colore parfois la neige en rouge, en jaune ou en bleu ? »
« Le Livre Jaune n°6 », dont nous faisions référence précédemment, fait allusion lui aussi à ces pollens et à des troncs d’arbres flottant: « Il y a un autre phénomène qui a surpris plus d’un explorateur : subitement, à certains endroits, la neige était colorée, rouge, noire, verte ou jaune. On a pris des échantillons et on a découvert que le noir était dû à des cendres volcaniques, les autres couleurs étaient dues à du pollen de fleurs. Du pollen au pôle Nord ? Personne ne s’étonnait plus de savoir que ce pollen venait de fleurs que personne ne connaissait. D’où venaient les centaines de troncs d’arbres que le commandant Robert McClure avait trouvé sur la Terre de Bank ? McClure était le premier homme blanc à découvrir le passage Nord-ouest dans toute sa longueur. Et là où plus rien ne pousse, là où la neige et la glace sont reines, il voit du bois flottant qui se dirige sur lui ! Les troncs d’arbres semblaient avoir été charriés par les glaciers venant du Nord. Des arbres encore plus au Nord ? Nansen a vu du bois flottant à 86° de latitude nord, à 4° du pôle. Est-ce que les arbres tombent du ciel, comme la neige ? Sans doute pas ! »
En son temps, Reed avait déjà révélé la présence d’une poussière noire colorant la neige. Il en avait déduit qu’elle provenait d’un volcan en éruption. Et comme il n’y avait aucun volcan en surface, il en était arrivé à la conclusion logique qu’il devait se trouver à l’intérieur de la Terre. Un autre auteur américain, William L. Blessing publia un petit livre dans lequel il révéla sa conception de la structure de la Terre. La vieille idée selon laquelle la planète serait une masse solide avec un centre composé de matières en fusion devait être écartée, tout comme l’ancienne croyance selon laquelle la chaleur augmentait au fur et à mesure qu’on s’enfonçait dans la Terre. La Terre était un astre aplati aux pôles. Le pôle représenterait le bord extérieur d’un cercle magnétique, et à ce point, l’aiguille de la boussole pointerait vers le sol. Au-delà de ce cercle, la Terre descendrait en pente douce vers l’intérieur.
Selon Raymond Bernard, les soucoupes volantes proviendraient de l’intérieur du globe et seraient pilotées par une race souterraine, une idée reprise plus tard par plusieurs chercheurs. Le capitaine de frégate Strauss présenta une série de conférences au Brésil où il affirma que les pistes d’envol des soucoupes volantes se situaient dans le royaume souterrain de l’Agartha dont la capitale serait Shambhalla. Ses habitants auraient atteint un très haut degré de civilisation et un niveau scientifique extraordinaires. Ils appartiendraient à une civilisation antédiluvienne qui aurait peuplé les continents disparus de la Lémurie et de l’Atlantide. Lorsque ces continents furent engloutis, les rescapés trouvèrent refuge à l’intérieur de notre planète ainsi que sur certains continents. L’Égypte était une colonie atlante, comme l’étaient les empires aztèque, maya et inca.
Du Brésil, où elle prit naissance, la théorie de l’origine souterraine des soucoupes volantes gagna les États-Unis. Ray Palmer, directeur du magazine « Soucoupes volantes », écrivit en 1959 : « Les résultats d’années de recherches nous permettent d’avancer l’hypothèse que les soucoupes appartiennent à notre propre planète, qu’elles ne viennent donc pas de l’espace, comme on pouvait croire le jusqu’ici. Une accumulation de preuves montre clairement qu’il existe un endroit inconnu de vaste dimension, encore inexploré, autant que nous puissions le savoir, d’où proviennent très probablement les soucoupes volantes…
Notre magazine a réuni une série de preuves indiscutables qui montrent que les soucoupes volantes sont originaires de la planète Terre – ce que plus d’un gouvernement reconnaît comme une réalité – qu’un effort concerté est accompli pour en savoir plus sur ce sujet, que les faits déjà connus sont d’une telle importance qu’ils sont couverts par un secret mondial, que le danger est si grand qu’offrir une preuve officielle risquerait de semer la panique, que livrer ces faits à l’opinion publique pousserait même opinion à exiger actes en rapport, ce qui plongerait les gouvernements dans le plus embarras, que la nature inhérente des soucoupes volantes, due à leur lieu d’origine, est tout à propre à faire éclater le statu quo politique et économique de notre monde. »
Gray Barker, une autre autorité en matière d’ovnis, écrivit dans le « Saucerian Bulletin » du 15 janvier 1960 : « Les adeptes des sciences occultes croient que des êtres habitent à l’intérieur de la Terre et qu’ils en sortent et y retournent grâce à des passages secrets situés au pôle Nord et au pôle Sud… Est-ce qu’il ne pourrait pas exister une race inconnue, dans quelque coin inexploré de la Terre, qui serait responsable des soucoupes volantes ? … Après avoir longuement réfléchi, il me semble que l’explication d’une Terre intérieure devrait pouvoir résoudre la plupart des énigmes que pose le phénomène « soucoupes volantes. » Dans son livre intitulé : « Ils en savaient trop sur les soucoupes volante », il rappela qu’on avait vu une quantité inhabituelle d’ovnis dans la région du pôle Sud.
NOTE D’ÈRE NOUVELLE : Selon toute vraisemblance, si certains ovnis ont bien une origine intraterrestre, la majorité semble plutôt d’origine extraterrestre, car notre planète reçoit depuis des temps immémoriaux de nombreuses visites de Galactiques.
La description faite par Théodore Fitch de la super civilisation souterraine rappelait beaucoup celle de Bulwer Lytton dans son livre : « The Coming Race » (« La Race qui nous supplantera). Lytton était rosicrucien et avait accès à une source d’informations occultes. Il dressa un tableau saisissant d’une race supérieure de petits hommes bruns vivant à l’intérieur de la Terre dans un état d’abondance perpétuelle, ne connaissant ni la cupidité, ni la pauvreté, ni la guerre. Ils connaissaient les secrets de nos gouvernements. Ils étaient experts en télépathie. Ils affirmaient que notre Bible avait été mal traduite, mal interprétée et mal construite. Ils disaient qu’ils appartenaient à une race qui n’avait pas dégénéré, au contraire de la nôtre, et que nous devions mettre un frein à la fabrication des bombes nucléaires et des armements. Le fait que de nombreuses apparitions de soucoupes volantes se soient produites après l’explosion de la première bombe atomique à Hiroshima fut interprété par certains écrivains comme le signe d’une inquiétude galactique mais il serait plus raisonnable de croire que les plus concernés étaient les habitants des mondes souterrains, sachant l’ampleur des essais qui furent réalisés par la suite en Polynésie notamment.
Durant les années soixante-dix, plusieurs photographies du pôle Nord prises par des satellites météorologiques furent publiées. Elles relancèrent la polémique de la théorie de la Terre Creuse. Il s’agissait de clichés pris le 6 janvier 1967 par le satellite de l’US Environmental Science Service Administration (ESSA-3).
Nous pouvons découvrir ci-dessus une photo composite, un montage réalisé à partir de plusieurs photos pour n’en faire qu’une, car généralement, les satellites n’étant qu’à quelques centaines de kilomètres d’altitude au-dessus de la planète, ils ne peuvent pas photographier la Terre dans son ensemble. Le satellite ESSA-3 prit plus d’un million et demi de clichés. Sur cette photographie, nous voyons des nuages autour du pôle, aspirés progressivement dans l’énorme trou qui doit faire 1400 miles de diamètre selon les spécialistes.
Les 2 photographies suivantes proviennent du satellite ESSA-7.
Ensuite, il y a cette superbe série de clichés pris par le satellite de la NASA, l’ATS 3. En 1977, la NASA aurait ordonné la destruction de 4500 photos prises par ce satellite, prétendant que les images « n’avaient aucune valeur météorologique ».
Les clichés présentés ci-dessus, ont été sauvés par miracle de la destruction. On remarque différentes perturbations atmosphériques au-dessus du Pôle Nord. Des nuages tourbillonnent autour de l’ouverture. Il est à noter que les clichés ci-dessous ont été pris en période de nuit polaire.
Le trou du pôle Nord photographié par Apollo XI en 1969 (Cf. image de synthèse ci-dessus et document ci-dessous) est lui aussi fort troublant. Les calculs effectués aboutissent à un diamètre d’environ 900 à 950 kilomètres. Si ce trou correspond à une ouverture dans la calotte polaire, il serait situé à environ 86° de latitude Nord.
Le très sérieux journal canadien « Weekly World News » publia le 14 février 1995 un article qui disait en substance ceci : « Cap Canaveral, Floride – La NASA reçoit des signaux radio qui viennent de l’intérieur de la Terre. Des experts pensent que ces signaux sont émis par une forme de vie intelligente et très développée ! » Un haut responsable de la NASA, qui ne voulut pas décliner son identité, affirma qu’il existait sous terre des êtres qui cherchaient à entrer en contact avec nous. Des scientifiques auraient perçu les premiers signaux le 30 octobre 1994. Les émissions se seraient renouvelées à intervalles réguliers. Selon lui, « les signaux radio seraient composés d’un code mathématique très complexe, qui nous a convaincus que nous étions en contact avec une colonie d’êtres vivants dont l’intelligence est sans doute supérieure à la nôtre. » Il refusa toutefois de révéler le contenu des messages, expliquant : « Je ne dirais pas que les messages sont de nature hostile, mais leur contenu pourrait provoquer des controverses et des inquiétudes. Comme beaucoup d’éléments dépendent de l’interprétation, je suis d’avis d’attendre avant de déclarer quoi que ce soit qui puisse mettre l’opinion publique dans un état d’excitation et d’anxiété. »
L’informateur anonyme expliqua que les scientifiques de la NASA se sentaient frustrés car ils n’avaient pas réussi à localiser cette civilisation souterraine et qu’ils n’étaient pas en mesure, avec leur technologie, de lui répondre. « Ils en savent plus sur nous, que nous sur eux. » avoua-t-il. Selon lui, les scientifiques estimaient que cela pouvait constituer la découverte la plus importante depuis des siècles. La photographie prise au-dessus du Pôle Nord de la Terre par la mission STS75 1996 est elle aussi éloquente.
En juin 1992, le magazine français « Ciel et Espace » consacra un dossier complet sur « Le vrai visage de la Terre », révélant que de vastes régions du globe étaient largement inexplorées, en particulier l’Antarctique. Ces images étaient particulièrement édifiantes puisqu’elles prouvaient que le continent était perforé par un trou béant englobant la totalité du quatre-vingtième parallèle de l’hémisphère Sud !
L’américain Steve Currey, l’un des principaux explorateurs de fleuves dans le monde, a servi de guide à plusieurs dizaines de milliers de personnes dont des sénateurs et des membres du Congrès US, des chefs d’État, des chefs d’entreprise, des célébrités et des investigateurs. En 2005, il avait eu l’idée de mettre sur pied une expédition scientifique dans l’Arctique destinée à résoudre une fois pour toutes l’énigme de la la Terre Creuse.
Suivant la légende des Esquimaux et les observations de nombreux explorateurs, l’endroit le plus plausible pour une éventuelle ouverture polaire menant vers l’intérieur de la Terre aurait été, selon lui, situé à la latitude de 84,4°N et à la longitude de 141°E. Un brise-glace russe se tenait prêt à accueillir les 100 premiers intrépides qui voulaient se joindre à lui, moyennant finance évidemment, puisque le prix demandé avoisinait les 20.000 Dollars US. Le départ avait été programmé pour le 26 juin 2006 et le voyage devait durer 24 jours.
Steve Currey et Marcelo Martorelli
Steve Currey aurait dû être aidé dans sa tâche par Marcelo Martorelli, fondateur et directeur général d’une ONG sud-américaine à vocation culturelle et pacifiste, la fondation P.E.A. Lié depuis des années à celui qu’il nomme « le Mahatma de l’Occident », le Maître Raul J. Albala plus connu sous le nom de « Yaco », il a publié récemment un livre, « L’Appel planétaire des Maîtres de la Terre Creuse », dans lequel il explique une partie de ce qui lui a été révélé sur la ville souterraine située sous la région de Cordoba en Argentine.
(Cordoba est une ville reliée directement à l’existence des réfugiés nazi en Argentine ,après la guerre .Le Führer Adolph Hitler lui-même y aurait vécu.)
Guidés par des Maîtres cachés sous la surface terrestre, Steve Currev et Marcelo Martorelli étaient persuadés de pouvoir découvrir sous peu une civilisation oubliée dont les habitants vivraient depuis des milliers d’années en totale autarcie et auraient atteint un niveau spirituel et technologique supérieur au nôtre.
Mais le destin vient d’en décider autrement.
Une mort qui me fait réfléchir
Tout comme le grand écrivain et chercheur Jimmy Guieu,Steve Currey est décédé d’un cancer malin …juste avant de terminer son oeuvre.
La disparition soudaine de l’explorateur américain Steve Currey amène son partenaire, l’argentin Marcelo Martorelli, à redéfinir leur projet commun d’expédition à destination de la Terre Creuse via le Pôle Nord. Steve Currey, explorateur américain, qui avait décidé de monter avec Marcelo Martorelli une grande expédition à destination de la Terre Creuse via le Pôle Nord est décédé le 26 juillet 2006, victime d’un cancer du cerveau à évolution fulgurante.
Il avait été prévenu le 22 mai que sa maladie était incurable. La famille de Steve a annoncé qu’il était peu probable que l’expédition puisse finalement avoir lieu et que les souscripteurs seraient remboursés.
J’ai personnellement le même rêve que Steve Currey,mais en passant par l’Antartique…,par Neu Schwabenland.
Au moment ou nous lisons ces lignes,le réchaffement global est en train de dégeler ce qui reste des anciennes bases secrètes allemandes.Pendant des années ,on a masqué Google Earth afin de tenir secrètes …ce qui se dégage des glaces antartiques.Je me souviens qu’en 2007,je cherchais à situer Neu Schwabenland par le moyen de Google Earth et tout était flou.
« Le Western Group , cependant, devait faire une découverte remarquable. En fin de Janvier 1947 le lieutenant-commandant David Bunger de la ville de Coronado, en Californie, pilotait un PBM qui s’était envolé de son navire, le Currituck et il se dirigea vers le continent au delà de la Queen Mary Coast. En atteignant la terre , Bunger vola vers l’ouest, pendant un certain temps temps, et alors, au dessus de l’horizon blanc informe, il vit une étendue dénudée et sombre que Byrd décrira ultérieurement comme « une terre de lacs verts et bleus et de collines brunes dans une zone sans limite, vide de glace« .Bunger et ses hommes attentivement firent avec attention la reconnaissance de la contrée avant de s’en retrourner à leur base, munis des informations recueillies. La région qu’ils avaient découverte s’étendant sur une superficie d’environ trois cent miles carrés du continent antarctique et on y apercevait trois grands lacs d’eau libre et quelques plus petits lacs. Ces lacs étaient séparés par des monticules de rochers nus rougeâtres, suggérant éventuellement la présence de minerai de fer.
Quelques jours plus tard, Bungerretourna dans la région , et il trouva que l’eau était tiède au toucher(Note du Webmaster: nous supposons donc qu’il a dû poser son hydravion sur un lac) et le lac lui-même était rempli d’algues rouge, bleu et vert lui donnant ainsi une couleur caractérisée. Bunger remplit une bouteille d’ eau qui ulterieurement s’avéra être saumâtre , un indice qui montrait que la zone était réellement un bras de la mer libre.
Cela est important pour deux raisons : les lacs tièdes et intérieurs, étant reliés à l’environnement océanique seraient parfaits pour y cacher des sous-marins , et des lacs similaires avaient été aperçu dans la Neu-Schwabenland, le site (soupçonné étrangé ) allégué de la base allemande.
Bien qu’il n’y n’ait encore de preuve évidente de l’existence d’une base étrangère allemande en Antarctique, il est hors de doute que quelque chose d’ hautement inhabituel s’ est déroulé sur le froid continent. En général, l’éventualité qu’une telle base ait existé et aussi le cas qu’elle puisse continuer à exister de nos jours, sont des faits d’une très haute probabilité.
[This is quite a treatise. Anthony is one of the best researched alternative financial analysts I’ve read and always brings new information and challenging ideas to the table. The Hitler controversy within the alternative community often gets pretty black and white which I don’t care for, there are too many factors as work.
We do know at the least he was used to bring about the restructuring of the geopolitical map, the inception of occult influenced fascist science, the rise of the UN, the further centralized control of the banksters, and the securing of a safe haven for Zionism. We also know the fascist Reich never ended but continued on unchecked unto today with its true big brother and financier, the fascist United States. (By the way, notice the infamous “dark” left eye in the photo, a trademark of sociopaths.) – Zen
There is the widespread notion that Hitler was fighting the Money Power and that he was a problem for the Bankers because he created a Usury free economy. But there was no Usury free Third Reich economy. The German taxpayer continued to pay interest over the substantial national debt and commercial banking received interest for its fractional re
The Führer Adoph Hitler
serve banking based loans, which to a large extent financed the war.
“Our greatest social task is the abolition of interest slavery. This responsibility to abolish interest slavery towers above all other issues of the day. It is the only solution to the greatest problem of our time. The breaking of interest slavery is the most important moral imperative in social terms, it rises in its general significance far beyond all questions of the day, it is the solution of social questions, it is the only way out of the terrible confusion of the time. The abolition of interest slavery will deliver us from ultra-capitalist domination while avoiding both Communist destruction of the human spirit and Capitalist degradation of labour. The abolition of interest slavery opens the way to a truly social economy, by liberating us from the overwhelming domination of money. It opens the way to a state based on creative work and genuine accomplishment.” – Gottfried Feder 1919
Where does Hitler’s reputation for anti-Usury activism come from? It was more Nazi propaganda to get him to power than his actual policies after he did. It was not Hitler, but Gottfried Feder who was the anti-Usury man of the Nazi. Hitler in Mein Kampf: ” For the first time in my life I heard (through Feder, AM) a discussion which dealt with the principles of stock exchange capital and capital which was used for loan activities. After hearing the first lecture delivered by Feder, the idea immediately came into my head that I had found a way to one of the most essential prerequisites for the founding of a new party.
To my mind, Feder’s merit consisted in the ruthless and trenchant way in which he described the double character of the capital engaged in stock exchange and loan transactions, laying bare the fact that this capital is ever and always dependent on the payment of interest.” And:
“The struggle against international finance capital and loan capital has become one of the most important points in the program on which the German nation has based its fight for economic freedom and independence.”
Point 11 of the NSDAP 25 point program, a manifesto that officially (but not in practice) expressed Nazi policy: “Abolition of unearned (work and labour) incomes. Breaking of debt (interest)-slavery.”
Hitler put it this way: “Our financial principle: Finance shall exist for the benefit of the state; the financial magnates shall not form a state within the state. Hence our aim to break the thralldom of interest. Relief of the state, and hence of the nation, from its indebtedness to the great financial houses, which lend on interest. Nationalization of the Reichsbank and the issuing houses, which lend on interest.”
But as we shall see, Hitler did not implement any serious monetary reform after he came to power. He did make finance completely subservient to the State and, more specifically, rearmament. But he did not nationalize any banks and the Reichsbank was already nationalized by the Weimar Republic by the time he came to power. He did not end interest payments to ‘the issuing houses’, who must have made an uncanny fortune throughout the war. He did nothing to decouple the Stock Exchange from the economy.
Feder was made Secretary of State for Economic Affairs, but was from day one sabotaged by Reichsbank President Hjalmar Schacht and replaced by him in August 1934. It was Schacht who was to manage the Nazi economy, not Feder.
Schacht’s and Hitler’s policies allowed full control of the economy, which was used to maximize production for the sake of war. But it did absolutely nothing to limit in any way massive war profiteering by the financial and industrial classes that brought him to power.
The Reichsmark The Reichsmark was created 1924 after its predecessor, the Papiermark, had been inflated into oblivion. 1 Reichsmark was 1 Trillion Papiermark. The Reichsmark lasted until 1948, when it was replaced by the Deutsche Mark. So Hitler simply used the monetary system that he inherited from the Weimar Republic. The Reichsmark, like any other banking unit, was lent into circulation. It was a Gold backed unit until 1931, when the depression forced the Reichsbank (the Central Bank) to implement exchange controls, which effectively took Germany off the Gold Standard. A Gold peg remained in place. There were 1, 2 and 5 Reichsmark silver coins.
Hitler inherited the official Weimar 4,5% maximum interest rate. He ruled by decree, but never changed this. In fact, after the Nazi economy began to boom due to heavy spending on rearmament, it seems interest rates were raised to combat inflation. I’ve been unable to find any data on real interest rates during the Nazi era.
Who was Hjalmar Schacht? Schacht was born in 1934 as the son of an aristocratic family. He joined Dresdner Bank in 1903 and already in 1905 was meeting people like JP Morgan and Theodore Roosevelt. He studied Hebrew to advance his career. In 1908 he joined Freemasonry. He oversaw the financing of Belgian/German trade during WW1 and used his former employer Dresdner Bank for this. This blatant conflict of interest led to his dismissal, but the revolving door was not invented recently and he was taken back by Dresdner Bank after this.
In 1923 he joined the Reichsbank and played a key role in ending the hyperinflation of the day. A little later he was made President of the Reichsbank and remained in this post until 1930. Since at least 1923 he was actively resisting the war reparations that were destroying the German economy and called for resurrection of German power. In 1926 he became involved with the NSDAP and supported their rise to power, although he never became a member.
He oversaw the formation of I.G. Farben in the twenties.
Schacht was a member of the Keppler Circle, a small group of businessmen that were at the heart of the Nazi movement and which financed Hitler’s rise to power. Wall Street was very influential in this group and contrary to what many Hitler apologists claim, played a heavy role in both financing him and war profiteering.
Shortly after Hitler came to power he was reinstated as President of the Reichsbank and when he replaced Feder as Reichscommissar for the Economy, he basically gained full control over the economy. This lasted until he was fired in 1939, when the German economy was overheating and Schacht wanted to limit spending on rearmament and was accused of ‘mutiny’ by Hitler.
Banking in Nazi Germany before the war After becoming President of the Reichsbank, Schacht immediately started implementing policies aiming at giving the State full control of financial markets. This was known as ‘the New Plan’:
“(1) restriction of the demand for such foreign exchange as would be used for purposes unrelated to the conspirators’ rearmament program; (2) increase of the supply of foreign exchange, as a means of paying for essential imports which could not otherwise be acquired; and (3) clearing agreements and other devices obviating the need for foreign exchange. Under the “New Plan”, economic transactions between Germany and the outside world were no longer governed by the autonomous price mechanism; they were determined by a number of Government agencies whose primary aim was to satisfy the needs of the Nazi’s military economy.”
Foreign exchange controls were implemented to manage shortages in foreign currencies. Rules for credit creation by the Reichsbank were cancelled, aimed at potentially limitless credit creation to provide the economy with the liquidity it needed to get back at full employment.
All policies were aimed at 1) making sure the Government was basically the only borrower at domestic capital markets and 2) to make sure there was always enough credit available.
Price and wage controls and indeed rising interest rates were used to combat rising prices that would have resulted from these inflating policies.
Between 31 December and 30 June 1938, the national debt of the Reich rose from 10.4 billion Marks to 19 billion Marks.
There was no nationalization of banks. In fact: some banks that the Weimar republic had nationalized during the early days of the depression, were again privatized. Private banks played a crucial role in financing the rearmament effort. They were put under close Reichsbank control to make sure their lending was what the State wanted, but nothing was done to limit their profitability.
The Stock Exchange While railing against this typical exploitative instrument of finance during his rise to power, Hitler did nothing to limit the stock exchange’s scope and operations once he had the chance. The stock exchange system in the Reich was superficially reformed: a number of its outlets were merged and the number of exchanges declined from 25 to 9 as a result. But volume of trading was never threatened and during the early Hitler years it saw annual double digit rises until 1937, when the Reich’s economy started faltering and the stock exchange lost about 10% of its capitalization between 1937 and 1939. After the war broke out the stock market saw a massive boom, rising 50% between the falls 1939 and 1941.
In 1934 heavy taxes were levied on dividend payments of 6%, but the aim of this was not to limit profiteering, but to enhance self-financing of publicly traded corporations. They were expected to recycle more of their profits into their own operations, to make them independent of capital markets, which the State intended and managed to completely dominate for its own financing needs. There were loopholes to evade this measure and shareholders were not damaged because of these measures, as it implied deferment of dividend payments and not real limitations.
The Reich’s policies also made sure the common man did not enter the stock market, as they were expected to lend to the Government and not to speculate. But still, the amount of funds being diverted to the stock market were not invested in the war and “It was then (1942, AM) that the government stepped in and destroyed the last relatively free market in the economy. Loans for the purchase of stocks were prohibited. Shareholders had to file a declaration with the government of all shares purchased since the outbreak of war if their market value exceeded 100,000 Reichsmark. The government could, at any time, request that any of these shares be delivered to it for cash and that the proceeds be invested in securities to be specified by the government. (Nathan)”
MEFO While every effort was made to assure the State’s domination of capital markets, there was simply not enough liquidity in the economy to create full employment and unlock the German Folk’s full productive capacity for rearmament. This could have been solved by having the State go massively into debt, in typical Keynesian fashion. But this would have created both political and economic problems and, equally important, would have shown the full extent of rearmament to the Reich’s enemies.
Instead, Hitler, right after coming to power, fired Reichsbank President Hans Luther and reinstated Hjalmar Schacht, who was willing to build on Luther’s Oeffa’s: Government promissory notes aimed at creating employment that would create the extra liquidity needed to finance Hitler’s plans.
Schacht created a special purpose vehicle (SPV, a dummy corporation) called MEtallurgische FOrschungsgesellschaft (MEFO), which was used to accept bills of exchange drawn by German weapons manufacturers and received by all German banks for possible re-discounting by the Reichsbank. The bills were guaranteed by the Reich for five years and were thus (indirectly) convertible to Reichsmark.
MEFO bills of exchange were a pure bookkeeping operation and there were no actual paper certificates. They circulated between MEFO, the Reichsbank, commercial banks and manufacturers, not in the wider economy. At its peak there were about 12 billion worth in circulation. Key was that they were kept off the Reich’s books as all transactions were logged at the MEFO SPV. Because of this, nobody really knew the extent of spending on weaponry.
While they solved the depression and allowed for the Nazi war machine, they also created fairly serious inflationary pressures. And while this kind of construct may sound ‘innovative’ to the uninitiated, they would have been a no brainer for an experienced banker like Schacht. As said, they were based on certificates (called Oeffa) that the Weimar Republic was already circulating and national treasuries had been circulating their own certificates routinely, when pressing political issues forced them to increase their financial clout. The US Treasury had its Treasury notes before the Civil War. The UK printed ‘Bradbury Pounds’ (debt free notes) to finance WW1. The Canadian Treasury printed its own debt free money as of 1935 and during the twenties and thirties advanced monetary reform programs were widely discussed throughout the West.
Conclusion Hitler was heavily indebted to Feder’s anti-Usury stance in coming to power. But early on during his reign he got rid of Feder and relied on Schacht for the financing of his war plans. Unlike Schacht, Feder was not heavily involved with the top bankers and industrialists of the age. The German economy was directed completely to rearmament. Consumption levels were kept low through taxation and wage controls. Imports and production of luxuries were severely restricted.
Schacht made sure the financial industry was focused solely on war preparation and in effect allowed only the State to borrow on the domestic capital markets. International trade was primarily reliant on (scarce) foreign currencies and while there was some international bartering, it was far from dominant. The Reich’s financial industry did not decouple entirely from international finance, although foreign exchange controls were strict. For instance: the Bank of International Settlements continued dealings with the Reich.
There was no usury free economy. The common man or small business actually would have next to no access to credit at all. Even manufacturers were forced to become self financing, so the State could monopolize borrowing on the capital markets. The stock market boomed like never before.
Instead, all policies were directed at securing sufficient funds for rearmament, not at minimizing financial exploitation by the parasitical class that Hitler so vehemently attacked with his rhetoric. Finance was a matter of volume, not cost. Schacht’s MEFO bills have been wrongly jumped upon to claim Hitler was an anti banker man, while Schacht himself has the typical bio of a high level Money Power operative. He was a life long friend of BoE chief Montague Norman and was acquitted at Neurenberg, where the Soviets wanted a conviction while the British made sure he was released.
The myth of Nazi anti-Usury activism is damaging, not only because of its mythological character, but because it allows the Money Power to defame anti-Usury activism through ‘guilt by association’. In fact, many Austrians and Mainstreamers, call usury-free monetary reform programs ‘fascist’. Fascism itself is being rehabilitated because of its supposed stance against finance capitalism. But as we have learned from Bolton’s ‘The Banking Swindle’, the twenties and thirties saw many monetary reform programs throughout the West, far from all associated with fascism. After the war they were relegated to a memory hole because of this false association with fascism.
War profiteering by the industrial and financial class was in no way restricted. As a result, they profited immensely from the war. This was indeed the main reason for them to enable Hitler’s rise to power and their loyal support of his policies during the rearmament and the war. Even today, the main culprits like the Thyssen family, Krupp and the Goebbels step-children owning BMW are among the richest people in Germany. The same banks that financed the Reich’s war are now among the biggest in the world.
(with special thanks to Niels Verduijn and Ad Broere)
Afterthought 1 Let me be the first to admit I, until recently, believed much of what was said about Hitler’s ‘usury-free’ economy and have inadvertently contributed to the harnessing of this meme.
Afterthought 2 I agree with much of revisionist history. Post war historiography is just wartime propaganda. The Holocaust needs serious revaluation. Stalin, Roosevelt and Churchill were psychopaths who committed horrible crimes, against the Japanese, their own people, the people the colonized and against the Germans.
I do feel that at this point many in the Alternative Media go overboard, making Hitler a hero. This is unwarranted. The current article shows, in spite of what many believe, he was far from a renegade in a financial sense. There is also the Hunger Plan: Hitler and the Wehrmacht High Command intended to have the Wehrmacht live of the Russian land they were to occupy by robbing the farmers of their harvests. They cynically calculated this would starve 30 million Russians. Thankfully they never had the chance to fully implement this, but still millions of Russians starved because of the Wehrmacht taking their supplies.
The fact is that Hitler always wanted to invade Russia and his explanation that it was to save the world of Marxism, which he well analyzed to be a Jewish front, is irreconcilable with his take that Britain was a nation of Aryan brothers and the British Empire ‘necessary’ and a great civilizing force in the world: even at that time it was well known that the British Aristocracy had merged with Jewish Money and that the City of London was the Money Power’s capital.
Hitler was an imperialist who wanted to conquer Russia for the third Reich and intended to kill untold millions of Russians to take their land. His rise and fall gave the Money Power everything it wanted, including the war itself, the Zionist Entity in Palestine, the EU, Soviet domination of Eastern Europe, the destruction of the British Empire, the UN and the Cold War.
We will probably never know whether he was a useful idiot or willing stooge, but while he may have been no worse than his antagonists, he certainly also was no better.
(Sources:Hitler and the Bankster ,Ingrid Rimland,personnal researches)